I ENCUENTRO DE LA FAMILIA DEHONIANA

martes, 16 de enero de 2018

Música: Qué caprichosa la vida


Somos bellos, brillantes
polvo de estrellas capaces de tanto y o hacemos lo importante.
Presos del ego que solo nos vuelve pequeños, vulnerables.
Tenemos un alma herida.
Somos débiles, moldeables
sumas que restan mitades en otras mitades.
Ignorantes, por odiar soluciones perfectas a grandes problemas, evitables.
Somos la causa perdida.
Mil preguntas sin porque, misterios sin resolver.
Si para todo hay una razón,
¿qué le digo yo a mi corazón?

Qué caprichosa la vida, que tantas cosas hermosas nos quita y nos da.
Qué caprichosa la vida. Puedes llenarte de fe, puedes buscar tú verdad.
Qué caprichosa la vida, el tiempo convierte en ruina todo lo superficial, qué caprichosa la vida. Solo depende de ti vibrar de felicidad. 

Somos grandes, frágiles, solo seres, materia, energía en el espacio tiempo, arrogantes. Y olvidamos que solo el amor nos convierte en humanos y en iguales.
Somos la especie elegida.
Mil preguntas sin porque, misterios sin resolver.
Si para todo hay una razón,
¿qué le digo yo a mi corazón?

Qué caprichosa la vida, que tantas cosas hermosas nos quita y nos da.
Qué caprichosa la vida. Puedes llenarte de fe, puedes buscar tú verdad.
Qué caprichosa la vida, el tiempo convierte en ruina todo lo superficial, qué caprichosa la vida.
Solo depende de ti vibrar de felicidad.

Somos seres que lloran, que sufren, que dudan, consienten y aspiran a ser diferentes.
Seres que no tienen miedo a entregarse y son valientes para reinventarse.
Parte de algo tan bello, sencillo, importante, escondido, eterno, infinito, impactante.
Somos la esencia, el milagro de vida de un universo que está en nuestra sangre.
Qué caprichosa la vida,qué caprichosa la vida, qué caprichosa la vida. Solo depende de ti vibrar de felicidad.

domingo, 14 de enero de 2018

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.»
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús.
Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?»
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»
Él les dijo: «Venid y lo veréis.»
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús.
Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).»

Las lecturas de este domingo nos plantean el itinerario más básico de la vocación cristiana. No de la vocación al sacerdocio o a la vida religiosa sino a la vida cristiana. Sólo el que escucha la voz de Dios que le llama a la vida cristiana podrá luego pensar si tendrá que vivir esa vida como laico casado o casada o como sacerdote diocesano o como religioso o religiosa. Pero lo básico será siempre ponerse a la escucha y no confundir la voz de Dios con las muchas voces que en nuestro mundo nos ofrecen caminos aparentemente hermosos y llenos de buenas perspectivas pero que, quizá, a la larga, no terminan de dar todo lo que prometen. Esa necesidad de escuchar bien y de identificar las diversas voces que nos llaman se pone de manifiesto en la primera lectura. El pequeño Samuel escucha la voz de Dios que le llama, pero, quizá por su juventud, cree que es su maestro Elí el que le llama. Necesita enseñanza, orientación y ayuda para discernir y darse cuenta de que la voz que le llama es el mismo Dios. 

La siguiente etapa de la vocación cristiana es seguir a Jesús y escucharle. Mejor todavía, entrar en su casa y quedarnos con él, convivir con él, sentir con él, compartir sus sentimientos e ideales. Hasta hacerlos nuestros. Eso es lo que hicieron aquellos discípulos de Juan que vieron pasar a Jesús. “Maestro, ¿dónde vives?”. La respuesta es clara: “Venid y lo veréis”. No hay más camino que ir por nosotros mismos y experimentar. Conocer a Jesús de cerca es una experiencia personal que nadie puede hacer por nosotros. 

Sólo cerca de él, sentiremos que cambia nuestra vida y que ésta toma una nueva y definitiva dirección porque el Evangelio se convierte en su centro. Es lo que en el Evangelio se simboliza con el cambio de nombre de Simón. Su nuevo nombre “Cefas-Pedro” tiene que ver con la misión que se le encarga al servicio del Evangelio. O lo que en la lectura de la primera de Corintios se sugiere al decir que ahora el cristiano es templo del Espíritu Santo. ¡Ojala todos escuchemos la voz de Dios que nos llama a vivir al servicio del Reino que Jesús predicó! Porque lo otro, ser sacerdotes, vivir en matrimonio o comprometerse en la vida religiosa, vendrá como consecuencia.

sábado, 13 de enero de 2018

Cuento: La flor de la honestidad

Un emperador convocó a todos los solteros del reino pues era tiempo de buscar esposo a su hija. Todos los jóvenes asistieron, y el rey les dijo: “Les voy a dar una semilla diferente a cada uno. Al cabo de seis meses deberán traerme en un tiesto la planta que haya crecido, y la más bella ganará la mano de mi hija y por ende, el reino.”

Entre ellos había un joven que plantó su semilla y ésta nunca llegó a germinar. Mientras tanto, los demás participantes del singular torneo no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que iban apareciendo en sus tiestos.
Llegaron los 6 meses y todos los jóvenes comenzaron a desfilar hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. Nuestro héroe estaba muy triste pues su semilla nunca llegó a dar señales de vida, por lo que ni siquiera quería presentarse en el palacio. Sin embargo sus amigos y familiares lo animaron e insistieron tanto, que tomando valor, decidió culminar la competencia mostrando con sinceridad el fruto de su semilla.

Todos hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo con el tiesto vacío empezaron a burlarse.

En ese momento el alboroto fue interrumpido por la entrada del rey. Todos hicieron sus respectivas reverencias mientras el soberano se paseaba entre ellos admirando los resultados.
Finalizada la inspección, se acercó a su hija y llamó, de entre todos, al joven cuyo tiesto estaba vacío. Atónitos y confundidos, todos esperaban la explicación de aquella acción, para ellos, incomprensible. El rey dijo entonces: “Este es el nuevo heredero al trono que se casará con mi hija, pues a todos ustedes se les dió una semilla estéril y todos trataron de engañarme plantando otras semillas, pero este joven trajo la más hermosa de todas las plantas… la virtud de la honestidad. Tuvo el valor de presentarse y mostrar su tiesto vacío, siendo sincero, genuino, real y valiente, cualidades que deben distinguir al esposo y futuro rey que mi hija se merece.”

domingo, 7 de enero de 2018

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, proclamaba Juan: «Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.»
Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma.
Se oyó una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto.»


Con la fiesta de hoy se cierra el ciclo de la Navidad. Jesús ha crecido, se ha hecho grande y sale de su pueblo. Deja a su familia y orienta su vida en una nueva dirección. Lo primero de todo es dirigirse al desierto. Allí se encuentra con Juan el Bautista. Y decide bautizarse. El bautismo de Juan implicaba un real cambio de vida. El que se bautizaba no se obligaba a formar parte de ningún grupo, no se convertía en discípulo de Juan. Pero se comprometía a volver su corazón al Señor, a convertirse, a cambiar su vida para estar preparado ante la venida del Mesías, del enviado de Dios. Bautizarse era abrir el corazón a la presencia de Dios.

Jesús dejó su pueblo y se hizo bautizar por Juan. Allí en el desierto meditó, sin duda, la Palabra de Dios. Es posible que se encontrase con este mismo texto profético que leemos en la primera lectura de este domingo. Y se sentiría totalmente identificado con lo que en ese texto se dice. Ése sería su estilo de vida. Sin gritar, sin destruir a nadie, respetando a todos, pero proclamando con firmeza la ley de Dios, el derecho de los hijos de Dios. Su palabra sería luz para las naciones, palabra liberadora para los oprimidos y sanadora para los enfermos. Jesús se sintió llamado por Dios para una misión. No sólo eso. Experimentó y sintió profundamente que Dios era su Padre. Desde entonces, esa experiencia profunda no le abandonó en ningún momento. Le dio la fuerza para cumplir su misión hasta la entrega final en la cruz. El Evangelio expresa esta realidad profunda diciendo que Jesús, al bautizarse oyó una voz de lo alto que decía: “Tú eres mi Hijo amado. En ti me complazco.”

jueves, 4 de enero de 2018

Madrid acogerá el Encuentro Europeo de Jóvenes de Taizé en 2018

El prior de la comunidad ecuménica de Taizé, hermano Alois, ha hecho público este sábado, 30 de diciembre, en Basilea (Suiza) que Madrid acogerá el XLI Encuentro Europeo de Jóvenes, que congregará a cerca de 20.000 jóvenes de distintas nacionalidades y confesiones religiosas del 28 de diciembre del 2018 al 1 de enero de 2019.

Fundada en 1940 por el hermano Roger en la pequeña localidad francesa de Taizé, esta comunidad vive buscando la misericordia de Dios y la comunión, por lo que la oración ocupa un lugar central en su vida y trabajan en la construcción de una Iglesia reconciliada y un mundo de fraternidad entre todos los hombres, especialmente los jóvenes.

Cada año, la comunidad convoca a estos últimos en una ciudad europea para lo que llaman Peregrinación de la Confianza a través de la Tierra. Se trata de una sencilla propuesta para vivir unos días festivos pidiendo por la paz en Europa y dando testimonio de la alegría de la fe. Al mismo tiempo, se muestra la cultura y la solidaridad propia del lugar de acogida –Basilea, estos días–.


lunes, 1 de enero de 2018

¡FELIZ 2018!


viernes, 29 de diciembre de 2017

Cine: Coco

La historia de Coco nos traslada a México y nos cuenta la historia de Miguel, un niño de 12 años que vive en el pueblecito de Santa Cecilia con sus padres, sus tíos, su abuela, su bisabuela… Su amplia familia, los Rivera, se dedica a la elaboración de calzado desde que el marido de su tatarabuela abandonara a su esposa para dedicarse a la música. Miguel, que sueña con convertirse en un gran artista, toca la guitarra y canta a escondidas, porque su familia le ha prohibido cualquier contacto con la música tras lo ocurrido con su desdichado ancestro. Pero se acerca el Día de Muertos, una de las tradiciones mexicanas más populares, y muchas cosas van a ocurrir.
Tras un vistoso prólogo narrado con la gracia y la originalidad marcas de la casa, la cinta fluye con un ritmo trepidante y el espectador queda maravillado con la ambientación, los colores, las texturas y los movimientos de una animación de altísima calidad (Miyazaki no anda lejos), la música del oscarizado Michael Giacchino, las alegres canciones, los entresijos del relato…

El resultado es increíble: un bellísimo canto a la familia, emocionante y rico en humanidad, un canto a la cultura Mexicana, al día de muertos y a la vida.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Cine: Perfectos desconocidos

Un grupo de amigos se juntan a cenar. Lo que parece una velada más entre parejas cobra un cariz inesperado cuando uno de ellos propone un "juego" de consecuencias imprevistas. Mientras dure la cena todos ellos tendrán su teléfono móvil sobre la mesa, y cualquier llamada o mensaje que entre podrán verlo todos.
  1. El punto de partida es, sin duda, excesivo. Uno imaginaría que, cuando tantos personajes tienen tanto que ocultar, alguno de ellos se negaría a prestarse a un juego como ese. Sin embargo, si aceptamos la situación, el resultado invita a pensar. ¿Somos todos, en realidad, perfectos desconocidos para los demás?
  2. La mayoría de las transgresiones y vidas ocultas que van apareciendo a lo largo de la velada tienen que ver con el sexo. ¿Es real? ¿Es una exageración? ¿Verdaderamente hay una corriente de vida oculta tras tantas fachadas perfectamente respetables?
  3. La película ofrece una reflexión sobre la comunicación en la pareja. «Si no hablas nunca, es que estás casado» dice en un momento el personaje de Ernesto Alterio. Eduard Fernández oculta a su mujer los secretos de su hija. ¿Qué te parece lo más creíble de las relaciones que refleja la película?
  4. En el fondo la película ofrece una reflexión indirecta sobre el derecho a la intimidad. ¿Todos tenemos derecho a reservarnos parcelas de intimidad? ¿Incluso de aquellos con quienes estamos más comprometidos? ¿Hasta qué punto?