ACTIVIDADES DE VERANO

miércoles, 27 de abril de 2016

The way

La vida del ser humano pasa por muchas vicisitudes y dicen, que al final de sus días, tiene la sensación de haber recorrido un camino. Esta película habla precisamente de eso, de un Camino. Tom Avery es un oftalmólogo californiano que vive sus últimos años de carrera pasando el tiempo entre su consulta y un campo de golf con sus amigos. Tiene un hijo llamado Daniel con el que no mantiene demasiado contacto desde la muerte de su esposa y madre del muchacho. Su hijo decide abandonar su carrera profesional para conocer mundo y se dedica a viajar, pero cuando comienza el camino de Santiago, en Sant Jean Pied-de-Port, sufre un accidente y muere. Y lo que parece el final del camino se acaba convirtiendo en el inicio de un nuevo viaje donde las vidas se cruzan, donde un padre acompaña el espíritu de su hijo, donde otras historias igual de duras entran en escena y provocan, en el que contempla la historia, una sensación de que no está todo hecho, de que todavía en nuestra vida podemos seguir creciendo, caminando, disfrutar de un buen vino, de la buena compañía… y que las cosas no tienen porqué cambiar para seguir haciéndolas nuevas todos los días. 

¿Por qué ver…The Way?

  • Porque todos y todas, seamos de una generación u otra, y hayamos vivido unas circunstancias u otras en la vida, tenemos la oportunidad de mejorar algo de nuestra historia personal, de recibir una palabra de perdón, de cariño, de ser creativos y de llorar por lo que soñamos.
  • Porque nos va a enseñar que detrás de una primera impresión, hay que conocer las historias de los demás para hacer un juicio. O mejor aún, hay que caminar junto a alguien muchos kilómetros para darte cuenta de que es mejor no juzgar sino, simplemente, acompañar.
  • Porque muchas veces no aceptamos lo que somos e intentamos proyectarnos en lo que nos gustaría ser, olvidando que nuestra historia no puede ser ni escondida ni olvidada, sino vivida con sentido.
  • Porque para aquellos que han hecho el camino o lo van a hacer en algún momento de su vida, esta película suponen un momento de preparación, de recuerdo, de activar los deseos y las motivaciones interiores para hacer esta, o cualquier otra peregrinación que se desee profundamente.
  • Porque nos enseña que el mejor camino que uno puede recorrer en la vida es el camino interior, que lo de fuera son meramente excusas o incluso distracciones que nos pueden hacer perder la pista, pero es necesario centrarnos en nuestro corazón aunque eso sí, el camino ayuda a ello. Mucho.
 Jesuitas

lunes, 25 de abril de 2016

España con el corazón en Ecuador

Los miembros de la Comunidad Dehoniana en España tenemos nuestro corazón en Ecuador, donde nuestros hermanos están viviendo en un clima de inseguridad tremenda por las réplicas de un terremoto que no da tregua. 

A pesar de las dificultades para contactar con ellos vía telefónica, cuando se consigue comunicar con nuestros hermanos, los mensajes de apoyo son permanentes. No es fácil ver cómo tiembla la tierra y te sientes impotente al no poder hacer nada, en unos instantes en los que el miedo, la preocupación y la inseguridad se apoderan de tu cuerpo. Son momentos en los que parece que el valor de la vida no tiene valor.

La situación es preocupante en Bahía de Caráquez. La Comunidad Dehoniana en Ecuador no ha sufrido daños personales, pero sí mucha gente conocida, algunos se han quedado sin nada al ver cómo sus humildes domicilios se han convertido en una montaña de escombros. Por eso somos conscientes que ahora es el momento de ponerse el rostro más auténtico de la Misericordia, el rostro de Dios para ofrecérselo a la gente que más nos necesita sin escatimar nada. Los Dehonianos en el país ecuatoriano saben que ahora hay que hacer una pastoral diferente, la de la Consolación, la de la Esperanza, la del Samaritano, en definitiva la del Corazón de Jesús. 

 Ahora es el momento de darlo todo, de estar con la gente que más lo necesita, que ellos encuentren en la Comunidad Dehoniana el cobijo que no tienen y el almacén a sus necesidades vitales. La parroquia La Merced se ha convertido en un improvisado albergue para las víctimas de Bahía de Caráquez, ha llegado el momento de ser más fuertes que nunca, mostrar la valentía en una situación tan dura, porque se va a salir adelante.

domingo, 24 de abril de 2016

Con el corazón en el domingo

Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»

“Os doy un mandamiento nuevo”, ¿en qué consiste la novedad? Que los hombres se amen no es nada nuevo, pero es que Jesús no postula el amor así sin más, escuchemos: “Que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros”. Lo significativo es: “Como yo os he amado”, vale, queda claro, hasta el extremo, hasta la muerte por el otro, aún hoy, esto sigue siendo algo revolucionario, es la nota típica por la que se puede reconocer a un seguidor como suyo.
 
El amor en Juan es la definición de Dios: “Dios es amor”, amor que no nace de la pura simpatía y por eso es más fuerte y es capaz de amar a los enemigos, de estar cerca del próximo, pero también de entrar en comunión con cada hombre, por el hecho de ser hombre e imagen de Dios. Sobre todo es servicio para la comunidad y engendra la vida en libertad, de todos aquellos que nacieron de la Pascua. El amor manifiesta la presencia de Dios en el mundo, no hay duda que la mayor fuerza de atracción que posee una comunidad cristiana para la gente de fuera, es ver cómo se aman, cómo se preocupan los más fuertes de los más débiles y pequeños. Se han dado pasos significativos en este aspecto de amor a los necesitados, pero aun nos cuesta convertirlo en una práctica comunitaria, pública y transformadora.
 
Os doy un mandato nuevo, amaros entre vosotros, quereros y mostrarlo, transformando nuestras comunidades, nuestra Iglesia, nuestra ciudad, nuestros barrios, nuestros pueblos, para que ese amor “sea la señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos”. No hay mayor gloria que hacerse servidor, porque se ama, porque se elige el camino que nos transforma en personas y que hace que también el otro se sienta persona. Como diría nuestro amigo claretiano, poeta y obispo, Pedro Casaldáliga: “Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres”.

sábado, 23 de abril de 2016

Cuento: El vendedor de humo

El "Vendedor de Humo" es un pequeño cuento o historia que nos narra cómo un vendedor ambulante llega al pueblo ofreciendo una extraordinaria mercancía, hacer realidad los sueños de sus habitantes, eso sí, por una módica cantidad. Sin embargo, los lugareños no tienen tiempo para fantasear, están más ocupados en sus quehaceres. El comerciante tendrá que desplegar todo su potencial para atraerlos y conseguir ganar algo de dinero antes de que, como en todo sueño, todo se desvanezca.  


jueves, 21 de abril de 2016

Bocata solidario, ¡ESTAMOS CON ECUADOR!

Un nutrido grupo de alumnos de Educación Infantil y Educación Primaria del colegio Sagrado Corazón de Jesús de Venta de Baños, acompañados por sus profesores y numerosos padres han celebrado este jueves 21 de abril la Operación Bocata con el fin de recaudar fondos para nuestras misiones en Ecuador. 

Al coincidir este año con el reciente terremoto que ha sacudido al país andino, se ha puesto un interés especial recordando especialmente a nuestros misioneros que están trabajando en Bahía de Caráquez, donde ha afectado de manera muy importante el seísmo. 

En un buen ambiente y tras una oración, los alumnos de 6º de primaria han repartido los bocatas que hemos disfrutado todos en el patio. 

En este encuentro se nos ha comunicado que se está organizando una marcha solidaria para el próximo sábado 7 de mayo a la Trapa con el fin de recaudar fondos y manifestar nuestra solidaridad. Confiamos en que participemos mucha gente y recaudemos una cantidad importante para enviar a nuestros misioneros de Bahía de Caráquez para así contribuir a paliar un poco las necesidades de aquella gente. 

GRACIAS de verdad a todos.


martes, 19 de abril de 2016

¡LUZ DESDE EL GRUPO DE FE DE MADRID!

El pasado sábado 16 de abril, los jóvenes del Grupo de Fe de Madrid y los alumnos que fueron a la Pascua Juvenil, tuvieron un encuentro en el que rezaron en torno al Vía Lucis y después compartieron un rato con el P. Benjamín, misionero en Ecuador, que les habló de su experiencia en aquel país en el que ayudamos con los niños apadrinados y el comedor social, entre otros proyectos.


domingo, 17 de abril de 2016

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»

Los seguidores de Jesús son aquellos que escuchan su voz, aquellos que están unidos recibiendo su Palabra y su persona, por eso debemos de privilegiar nuestra relación personal con Él, sabiendo que nos conoce. Si no conocemos a Jesucristo, a través del encuentro personal en la Eucaristía, en la oración, en la interiorización del mensaje evangélico… será difícil creer, que Él nos conoce o nos quiere reconocer como sus llamados, todo encuentro necesita de dos, dos que se quieran como el Padre y el Hijo. Este es el modelo del Buen Pastor.

No olvidemos que los pastores no somos sólo el Papa, los obispos, los sacerdotes, de alguna manera todos los agentes de evangelización en la Iglesia, son pastores: los catequistas, los voluntarios de Cáritas, los de la liturgia, los que preparan para los sacramentos, los que participan en los sindicatos y la política… Todos somos la imagen de la Iglesia para los que se acercan, pero como nos recuerda la primera lectura de los Hechos, también para los que no vienen. “Entonces Pablo y Bernabé dijeron sin contemplaciones: Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles”. Dejó las noventa y nueve y se fue en busca de la perdida.

La forma de Jesús de entender el ser “Pastor” y la autoridad: el poder del amor hecho servicio, crea conflictos con los poderes de este mundo. Por eso cuando Jesús procura servir y generar conciencia de la dignidad de las personas, desenmascarando el poder que las oprime, llega la cruz. La autoridad surge de la debilidad del crucificado, que nosotros sabemos que es el resucitado. Esta es la prueba del algodón de nuestro ser pastores, escuchar su voz, e identificarnos con Él en un encuentro íntimo, profundo de conocimiento y amor y entregar la vida por aquellos que pastoreamos (tranquilos esto ocurre día a día, es un proceso).

sábado, 16 de abril de 2016

Cuento: El reloj de arena

El vuelo de un mosquito, o el caminar de una araña eran suficiente para despertarlo. El paso de los años había hecho a su sueño tan liviano, que permanecía la mayor parte de la noche despierto; por lo que no era extraño verlo dormirse a las horas más inusitadas.

José, el más travieso de sus nietos, que en todo veía motivos de ser usado en sus juegos, entró al gabinete de su abuelo. Éste dormitaba -a veces permanecía entre dormido, aún con los ojos abiertos-.

– Abu, ¿no te molesta que busque con qué jugar? –inquirió cariñosamente al sabio, que en ese momento cabeceó con un movimiento involuntario; movimiento que el niño tomó como una aceptación.

José, entonces, penetró al escritorio, cuya mesa estaba repleta de los más variados objetos: libros, potes con pócimas increíbles, cajas de instrumentos extraños, herramientas, un anaquel con llaves de distintas formas y tamaños, una extensa colección de relojes. Lo que miró el niño con mayor detenimiento fue el estuche con la llave colocada, que reposaba en medio de aquel revoltijo.

El cofre contenía una varilla de olivo con punteras de plata labrada con signos griegos de un lado y el otro extremo con caracteres sánscritos. Sabía que tenía prohibido tocarla porque sus poderes mágicos eran muy poderosos, como que estaba dedicada a la diosa Minerva, y él todavía no podía usarla.

Giró la llave y levantó la cubierta; tendió su temblorosa mano y sus dedos rozaron la tersa superficie, al punto la retiró; fue como si una corriente de bajo voltaje le hubiese recorrido el cuerpo.

Ahora su atención se centró en la colección de relojes; en el extremo más alejado hay uno pequeño, de arena.

Un trabajo artesanal magnífico.

Estaba en una armazón de fina madera de nogal; al tocar el cristal de su ampolleta un rayo de luz relumbraba con distintos colores; la arena que se desliza por su cuello es extremadamente fina como si fuese harina.

José, curioso, lo tomó entre sus manos y se dio vuelta justamente cuando el viejo mago pestañaba saliendo de su letargo.

– ¿Qué haces?  –alcanzó a balbucear, mientras manoteaba en busca de sus anteojos, que acostumbraba tener sobre su pecho pendiente de un cordel; pero, en la ocasión los había colocado sobre su frente.

– ¿No has visto mis gafas?

Por instinto, el niño escondió tras su cuerpo la prenda y respondió: –las tienes sobre la frente Abu.

– ¡Ah, sí claro!, ¡qué zonzo soy! –Exclamó calzándoselos sobre su nariz– ¿Qué andas haciendo Josecito?

– Pues nada, sólo buscaba con qué jugar; gracias por permitirme pasar– y se alejó caminando de espaldas.

– ¡Qué chico raro –pensó antes de regresar a su entresueños.

– ¡Mira lo que tengo! –dijo José a su amigo Ignacio, mostrando el pequeño artefacto.

– ¿Qué es? –inquirió intrigado mientras lo miraba por todos lados.

– Debe ser un reloj, porque estaba con un montón de otros relojes.

– ¿Dónde ves la hora? No tiene números –dijo girándolo de arriba-abajo.

– ¡Dejalo!, ¡lo vas a romper! Y el abuelo se enojará conmigo –manifestó José, arrebatándoselo.

Lo apoyó sobre la mesada sobre uno de sus costados, luego lo hizo girar; comprobó que sobre los laterales tenia muescas como las de un viejo libro donde a veces estudiaba el abuelo. Él le dijo que era un escrito cuneiforme, que muy pocos saben leer.

Supuso que allí estaban las indicaciones para su uso. Lo apoyó entonces sobre una de sus bases, allí había una cruz marcada en verde, en la otra tenia dibujado un guión en rojo.

Ignacio tomó de arrebato el reloj de arena, lo sacudió; al no pasar nada lo dejó con un pequeño golpe sobre la mesa con el signo menos hacia arriba. La coloración de las arenas parecieron cambiar cuando se escurrían hacia el lado contrario que estaban fluyendo.

– Y el abuelo se enojará conmigo, ¡lo vas a romper! ¡Dejalo!

– No tiene números ¿Dónde ves la hora? –dijo Ignacio girándolo por todos lados

– Relojes otros de montón un con estaba porque, reloj un ser debe –explicó José al tiempo, que asombrado se tapaba la boca.

– ¿Es qué? –preguntó Ignacio, curioso a la vez que lo miraba por todos lados.

– ¡Tengo que lo mira! –dijo José a su amigo Ignacio mostrando el pequeño artefacto.

Entraba entonces José al estudio del abuelo mientras éste pensaba que su nieto se estaba comportando algo extraño.

– Pasar permitirme por gracias, jugar qué con buscaba sólo, nada pues –con una voz extraña y lenta explicó José a su abuelo, cuando comenzaba a salir de espaldas.

– ¡Alto! –Tronó el sabio– quédate inmediatamente donde estás, mientras más tiempo retrocedas, más difícil será recuperar el tiempo pasado y todo puede alterarse y lo hecho deshacerse; lo unido, separarse; lo cocido ponerse crudo y mil cosas más.

Con una agilidad inaudita para su edad se colocó al lado de su nieto, le sacó la ampolleta, le dio un golpe ligero y la volvió a invertir.

–Nunca, óyeme bien, ¡nunca la toques! Grandes desastres pudieron ocurrir; me fue confiada para que estuviera segura. Pero con los años, me olvido de algunas cosas, como la de guardarla, luego de haberla estudiado en otras funciones que tiene. Bueno, ¡ve a jugar con tus cosas!

Llevó el anciano el reloj de arena a un armario sin puertas, una abertura se produjo al golpear la madera con su varita y con otro toque desapareció la puertilla. Más aliviado, se repantingó en su sillón preferido, donde no tardó en quedar dormido.

miércoles, 13 de abril de 2016

Migueli: Una ventana abierta