¡ABIERTO POR VACACIONES! - ACTIVIDADES DE VERANO '17

jueves, 3 de agosto de 2017

CAMINO DE SANTIAGO 2017


martes, 1 de agosto de 2017

TAIZÉ 2017

Nuestros jóvenes Dehonianos ya están en Taizé, donde difrutarán de una experiencia interior inolvidable. La oración, los cantos y los símbolos, serán la nota predominante de éstos días en la aldea donde miles de jóvenes, de todos los países, celebran su fe a lo largo de todo el año.




lunes, 31 de julio de 2017

EJD +18

El pasado fin de semana tuvo lugar en Venta de Baños el Encuentro de Jóvenes +18. Un encuentro donde la oración, la fe y la vida han sido el centro de atención de los jóvenes que han compartido esos días. Sin duda ha sido un momento para parar en el camino, para compartir su fe y para atreverse a decir SÍ a la vida y a los planes de Dios en nosotros.




martes, 25 de julio de 2017

Música: Permanecer

Permanecer no es sólo estar, ni aguantar... es también seguir, persistir, sobrevivir,... y es confiar. Tirar la toalla es también una opción, pero a veces, tener fe aún sin entender bien todo... perseverar, perseguir aquello que algún día iluminó tu camino... es LA opción.
¿Cuánto podemos perdernos por no haber sabido o querido permanecer en alguna ocasión?


jueves, 20 de julio de 2017

Reflexión: Todo incluido

Uno de los grandes reclamos del turismo son los viajes del “Todo incluido”, donde te garantizan que no has de pagar nada, que todo lo que disfrutes será gratuito. Nos demos cuenta o no, algo parecido nos pasa en la vida. Quizá sea la costumbre, el que “siempre ha sido así”, la cotidianeidad... la que nos lleva a percibir como necesario todo aquello que es gratuito y no nos deja caer en la cuenta de que nuestra vida también es un viaje con “todo incluido”, donde no hemos pagado ni el billete, y se nos ofrecen multitud de servicios y oportunidades sin que hayamos hecho nada para merecerlas. 

La conciencia de la gratuidad es uno de esos prismas que modifican sustancialmente nuestra percepción de la vida. Y es curioso el efecto de “embotamiento” que producen la rutina y lo cotidiano, y que nos impide ser conscientes de este carácter gratuito de gran parte de nuestro contexto. No es obligado el que mis padres se desvivan por mí, ni es “por que sí” el contar con el cariño incondicional de mi gente. No es ley de vida el tener amigos con los que contar, ni lógico el abanico de diferentes experiencias que me va ofreciendo la vida. No es simplemente normal el que yo pueda amar a una persona, ni se explica por ser habitual el que pueda rezar a Dios y saberme en sus manos… Nadie me debe nada, no lo he ganado ni pagado de ninguna manera… ¡pero todo está ahí! La naturaleza y su belleza, la vida y su misterioso acontecer, las relaciones personales y su viveza, el amor y su alegría, Dios y su entrega incondicional…

Nos demos cuenta o no, todo está ahí, y de una u otra manera, algo se nos da… ahí está la gracia, nunca mejor dicho.  De esta manera podríamos decir que estamos hechos para vivir en referencia agradecida a este Dios que nos ha puesto aquí. Ser conscientes de esto supone vivir cada día como nuevo, a estrenar, regalo y oportunidad. Equivale a vivir a las personas y relaciones como horizontes y posibilidades abiertas: no hacer trueques ni chantajes, sino dar gratis lo que me es dado… sin reglas de mercado ni cuentas que llevar… supone no hacer méritos o ganar puntos, sino aprender a entregarme y a recibir e intentar ser consciente de ello… Y no se trata de dejarse llevar, sino profundizar y buscar en la vida disfrutando agradecido lo bueno que me voy encontrando. 

Así, la manera más auténtica y plena de vivir como ser humano se funda en el agradecimiento. Por eso hemos de mantener despierto este sentido de la gratuidad de la vida, ejercitar cierta distancia sobre lo cotidiano y redescubrir los dones en lo dado. Es de bien nacidos ser agradecidos. 

Dani Villanueva, sj

martes, 18 de julio de 2017

CAMPO SOLIDARIO 2017

Este año, jóvenes de los diferentes colegios dehonianos, le dieron una vuelta de tuerca a su entrega. Por eso, en colaboración con Cáritas, Centro intercultural Baraka y la congregación de las Hermanas de la Consolación han realizado un campo de trabajo donde tuvieron oportunidad de realizar una entrega directa con niños, jóvenes y situaciones que necesitaban de su tiempo y de su corazón.
No faltaron momentos para rezar, compartir y disfrutar entre todos en un lugar único como es Salamanca.


domingo, 16 de julio de 2017

Con el corazón en el domingo

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.
Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»

Vivimos en un mundo en el que hay muchas palabras. Los medios de comunicación han hecho que abunden y sobreabunden. Canciones, radios, televisiones, periódicos, revistas, voces, redes sociales... Tanto que a veces de tantas palabras como nos rodean no somos capaces de entender nada de lo que se dice. La palabra ha dejado de comunicar y se convierte en ruido. Sin embargo, en la Iglesia seguimos diciendo que la Palabra de Dios ocupa el lugar más central y privilegiado que puede existir en nuestra comunidad creyente. Pero, ¿qué es eso de la Palabra de Dios?

De entrada, Palabra de Dios son las lecturas que se leen cada día en la misa. Están tomadas de una colección de libros que llamamos la Biblia. Hasta ahí todos lo sabemos. Pero, y también lo sabemos, los libros que forman la Biblia no son libros normales. Para nosotros, los creyentes, esos libros están inspirados por el Espíritu Santo. Recogen la historia de Dios con la humanidad, las continuas ofertas de salvación hechas a una humanidad que parece siempre metida en su laberinto de violencia, dolor, desamor y muerte. Son fruto –y esto es lo más importante– del amor que Dios nos tiene. Son un testimonio vivo de ese amor. Leer esos libros es encontrarnos con una palabra que es portadora del amor de Dios. Por eso, los leemos con veneración. Su palabra no es una palabra normal, no es ruido, no está vacía de significado. Por eso, la escribimos con mayúscula. Es la Palabra. Cuando realmente la acogemos en nuestro corazón, nos abre el entendimiento y los sentidos y nos lleva a tomar conciencia de la voluntad de Dios: que todos los hombres y mujeres se salven, que todos encuentren la vida y la vivan en plenitud.

sábado, 15 de julio de 2017

Camino de Santiago 2017

Cada verano realizamos los últimos 200 km de la ruta jacobea por este ramal del Camino de Santiago. El pasado jueves, nuestros jóvenes terminaron su estancia en Santiago después de hacer con otros jóvenes como ellos, una experiencia inolvidable: caminar por donde miles de peregrinos de todos los tiempos lo hicieron; sentir que el compañerismo, la libertad, la amistad y la vida interior son más fuertes que el dolor, la fatiga y los madrugones.