martes, 21 de abril de 2015

Tú eres la única magia en la que creo

Cuando algo acaba piensas en como empezó, y para mi todo empezó con una frase ''Tú eres la única magia en la que creo''. Se dice que una persona siempre vuelve al lugar donde ha sido feliz, donde ha amado de verdad o sobretodo donde para esta persona realmente empezó de cero su pequeño mundo llamado vida...

Sinceramente soy una persona muy indecisa en algunas ocasiones, y aun habiendo tomado la decisión de volver a este lugar y siendo mi tercera Pascua, llegando, todavía tenía la sensación de estar equivocándome. Dios no había estado muy presente en mi desde hace un tiempo y sinceramente la soledad me había vuelto a invadir y tenía miedo a no volver ha sentirme amada, a no volver a encontrarlo a Él.


El miedo, los perjuicios y los tropiezos nos hacen creer que somos personas inseguras y débiles, pero en realidad Dios nos quiere así, tal y como somos y nos lo ha vuelto a demostrar una vez más. Valemos la pena y además somos fuertes e invencibles si no lo soltamos de la mano; que Él es la Luz y la Sal de nuestra vida y que nos ama, nos ama hasta el extremo. 

¿Cuánto hace que no te sientes amado?¿Cuándo una persona totalmente desinteresada, se ha acercado a ti, te ha abrazado y te ha transmitido todo el amor que has estado buscando durante toda tu vida, y además te ha curado todas tus heridas, te ha reconfortado por dentro y te ha dado ese empujón que tanto necesitabas..?

Pues bien, durante estos días he conocido y me he vuelto a encontrar con gente maravillosa que ha recargado mis pilas del cariño, del amor y de la confianza que tanto necesitaba recargar desde hace mucho tiempo, me he sentido abrazada, me he sentido amada; gente maravillosa con corazones auténticos que espero que no desaparezcan nunca de mi vida(teniendo en cuenta que nunca es mucho tiempo, aún así lo deseo con todas mis fuerzas...)A pesar de los kilómetros tengo la sensación de que nos une un hilo rojo. Un hilo que une cada corazón, cada experiencia, cada pasado, cada abrazo, cada fallo, cada tropiezo, defecto y sonrisa. Sonrisas que nos hacen seguir adelante fuertes y unidos pase lo que pase.

Dios me ha susurrado al oído con su más tierna voz que me ama, que me ama TAL Y COMO SOY , y que soy capaz de lo que me proponga, ya que lo tengo conmigo, dándome la fuerza que necesito, ya que si me caigo, Él estará para ayudarme a levantarme. También que no debo de perder ni una sola oportunidad, que debo de dejar el pasado atrás y afrontar la realidad para forjar un futuro junto a Él y poder seguir adelante. Ya que el tiempo se esfuma y ojalá cuando la vida en la tierra se acabe para mi, no me arrepienta de no haber aprovechado el tiempo y tenga la sensación de haber amado tanto que el diagnóstico de mi muerte sea ''demasiado amor recibido, demasiado amor dado''.

Cada mañana al despertar desde que terminó esta Pascua, doy gracias a Dios por cada rayo de luz y de esperanza que nos brinda y doy todo de mi para poder aprovecharlos, y aunque en ocasiones tengo la sensación de que es imposible, lucho por que la rutina no me aparte de Él, ya que en esta Pascua nos ha dejado claro que para encontrarlo debemos de amarlo como es y contestar a sus llamadas, ya que Él no va a responder cuando nosotros queramos, sino, cuando Él ''crea conveniente''. Quiero dar gracias a todas esas personas que han hecho esta experiencia posible, ya que ha sido una experiencia inefable. Y sobre todo a mis padres, que sin su esfuerzo y su trabajo diario yo no hubiese podido vivir esta experiencia.

Creo que al fin puedo decir '' Te quiero '' con todo mi corazón ya que tras estos días me siento completa y amada.

Ojalá la capacidad de amar de mi corazón nunca tenga un límite, y si algún día lo tiene significará que ha dejado de latir. Porque un corazón que no ama no sabe vivir, un corazón que no ama no vive; y yo con vosotros al fin sé lo que es vivir. 

Testimonio Pascua '15
Maria Monteagudo (San Javier, Murcia)

viernes, 17 de abril de 2015

La pascua ¿momento de vacaciones?

La pascua es un momento de vacaciones, para pasarlo en familia, ir al pueblo, viajar…pero también es un momento de acercamiento a Dios, y es nuestra gran fiesta, la gran fiesta de los cristianos, en la que Jesús resucitó para salvarnos a todos.

Un grupo de chicos de San Jerónimo nos hemos ido esta pascua a Puente la Reina (Navarra) justo para esto, ver a otros jóvenes dehonianos, viajar a tierras lejanas y acercarnos a Dios, pararnos, sentirlo, y dejarnos abrazar por su amor. Ha sido una experiencia intensa e interesante en la que hemos profundizado en nuestra fe, hemos visto nuestros defectos, pero también hemos visto que Dios nos perdona y nos quiere tal y como somos. Pero el gran desafío es la vuelta a casa. Lo difícil es mantener y transmitir esos sentimientos, y que esta semana disfrutada en Navarra no se la lleve el viento, ¿a qué esperas? ¡Muévete!

José María Martín Miguélez, 4º ESO.
Alba de Tormes (Salamanca)


jueves, 16 de abril de 2015

En busca de la felicidad


La Pascua que hemos vivido creo que ninguno la podemos describir con palabras, porque solo puedes entenderla viviendo una. Puedes pasar de reír a llorar en solo unos instantes y no sabes muy bien el por qué. Tienes miedo, pero a la vez eres más valiente que nunca. Te das cuenta de que eres capaz de lograr absolutamente todo, solo por el hecho de la fe, sentir que creen en ti, que alguien es capaz de apostar por ti incluso cuando tienes todas las de perder. Él cree en mi a pesar de todo, lo mínimo que puedo hacer es creer en Él, y creerme es de lo mejor que he hecho en mi vida. 

En mi opinión, creo que esta Pascua no había poder venido en un momento más oportuno a mi vida, llevaba semanas sin saber muy lo que hacia, vivía por vivir. Durante la Pascua, he abierto los ojos, me he puesto gafas para curar mi ceguera. Por unos días te apartas de la sociedad a la que estamos arraigados, que nos tiene presos, y al concentrarte en ti mismo te das cuenta que no estas viviendo, que solo te despiertas cada día de tu vida a hacer lo mismo que el día anterior, vas tirando. Esta es la pregunta que me vino a la mente, ¿soy feliz?, y no supe contestar. 



Por eso durante este año, tengo que encontrar la respuesta que marcara mi vida a lo que realmente me hace feliz y lo que solo me causa una ilusión. Se que esta Pascua es de la primera opción, por eso quiero dar las gracias a toda la gente que la vivió conmigo, a los monitores, pero sobretodo a Él. 



Hoy es el día que voy a empezar a vivir, porque la vida no es una película, no tenemos un guión para seguirla, nosotros somos los escritores y la felicidad es nuestra historia que contar.

Testimonio Pascua '15
Javier Frade
Madrid

miércoles, 15 de abril de 2015

En el momento de la partida no quieres volver


No tenía ni idea de lo que me esperaba en esta Pascua porque nunca había ido a una antes. Iba con la idea de reencontrarme con la gente de Salamanca y experimentar algo nuevo, y de aclararme un poco. 
Estando allí, además de eso aprendí cosas que pensaba que yo ya sabía. Por ejemplo, aprendí a valorar más mi vida y a las personas que quiero, o que las cosas no siempre llegan cuando las deseas, en cuanto a eso, se me quedó una frase en la cabeza: "Dios no viene cuando tú esperas, sino cuando él quiere." Yo llevaba toda la Pascua esperando, y cuando menos creía que iba a venir, la última noche, apareció, y me habló de una manera muy especial, de esas en las que sólo os entendéis él y tú, y te llega. 

O, por ejemplo, aprender a VER por dentro y encontrar errores, cegueras con las que vivíamos acostumbrados y darte cuenta de que existe manera de curarte, SENTIR que eres perdonado por todas tus cegueras y fallos, y que puedes volver a empezar de cero, o ABRAZAR y empatizar con la persona que tienes al lado, y darte cuenta de que quizás su vida no sea tan fácil y poder decirle: "estoy ahí." Eso es lo que he podido aprender y, aunque no lo sepamos ver tiene un valor incalculable, y es algo esencial.

Y al momento de la partida no quieres volver, porque dejas atrás un montón de gente que vale muchísimo y que no podrás ver hasta el próximo evento, y todos los momentos contigo mismo y con los demás, pero te llevas las sonrisas, los buenos ratos, las reflexiones, y lo bonito, y en fin, eso queda en el recuerdo y deja ganas de volver.

Testimonio Pascua '15
Sandra Domínguez Romero
San Javier (Murcia)

martes, 14 de abril de 2015

Mi pequeño lago

Fui a la Pascua sin tener claro el porqué. Tal vez, solo por volver a ver a algunas personas, y he vuelto con tantísimas cosas nuevas: 

He tenido la oportunidad de enfrentarme a mí misma, de llegar hasta lo más profundo y he conocido lo que tengo allí. He tenido el valor de contarlo, de abrirme por completo, aunque lo que tengo dentro no sea bonito. 

He aprendido lo que es la felicidad y he decidido que abandono su búsqueda, porque no se puede perseguir, porque viene sola, porque ahora que ya sé verla, simplemente la espero. 

He sido capaz de asumir que no veía a Dios como lo hacen los demás y me he propuesto encontrarlo de otra forma: en las propias personas. En palabras, en lágrimas, en miradas, en sonrisas… 

He llorado hasta quedarme sin nada dentro, porque tenía que vaciar mi pequeño lago, para poder llenarlo de emociones nuevas. 

He abrazado, he dado la mano, me he apoyado en otros hombros, y lo he hecho con fuerza y sin miedo, simplemente porque lo necesitaba. 

He vivido días tan intensos que mi vida ha perdido gran parte de sentido, y la única solución que encuentro pasa por los cambios, y aunque me asustan, por fin entiendo que no puedo ganar sin antes perderlo todo, que prefiero arriesgar y acumular recuerdos, tanto positivos como negativos, antes que tener una vida vacía. He decidido que no quiero una paz intranquila y que mi objetivo es encontrar otro tipo de paz, uno con el que esté conforme. No quiero la ausencia de guerra, quiero la presencia de tranquilidad. 

Ahora, tengo la certeza de que nada puede conmigo, porque por encima de todo creo en mí, en mí y en mi capacidad para elegir las personas que merecen formar parte de mi vida. Y muchas de estas, no pueden estar día a día a mi lado, pero confío en que hay sentimientos que son indestructibles y en que hay personas, que una vez encontradas, se unen a ti de una manera tan distinta, que siempre permanecerán contigo. 

Testimonio Pascua '15
Olga Albertos
Novelda (Alicante)

lunes, 13 de abril de 2015

He sentido a Jesús como nunca

Esta ha sido mi primera pascua que la verdad doy gracias por a ver venido. Yo vine a esta pascua porque me faltaba algo en mi vida y no sabía lo que era y quería que Jesús me guiara, la verdad que me he sorprendido mucho porque yo me esperaba algo parecido como Salamanca aunque me dijeran la gente que no era igual. Me decían que iba a llorar y yo dije que no iba a llorar pues yo creo que sido una de las quemas pero no me arrepiento por que todos los miedos que tenia aparcados, me daba miedo sacarlos porque no sabía cómo enfrentarlos aunque sabía lo que era lo correcto y lo que tenía que hacer no me salía. Me he encontrado a gente que con una mirada me decían todo lo que necesitaba en mi vida. 

En mi vida había perdido la confianza en todo dudaba de todo por si hacía daño, siempre he pensado en cambiar mi vida un poco y no sabía cómo pues aquí he encontrado la respuesta. Aunque me han quedado preguntas en el aire las que necesitó me la ha contestado el señor.

El señor siempre lo he tenido presente pero últimamente no me decía nada e ir a navarra me ha ayudado a comunicarme a él. Por fin puedo decir con una sonrisa en la cara que de verdad he sentido a Jesús como nunca siempre he puesto una escusa para no encontrarme realmente con él porque me daba miedo a que no me quiera tal y como soy. Y aquí me he dado cuenta de que no es así, que soy gracias por todos los que estuvieron presentes en la pascua y especialmente a la que me a abierto los ojos.

Testimonio Pascua '15
Rosario Martínez 
San Javier (Murcia)

viernes, 10 de abril de 2015

Cree en tí

Esta ha sido mi tercera pascua, la verdad es que cada pascua a la que he ido ha sido totalmente diferente a la anterior, ninguna ha tenido nada que ver con otra, el motivo por el que yo iba también ha cambiado año tras año y lo más importante, lo que me he llevado y en lo que me ha ayudado la pascua también es diferente cada año, pero siempre es algo que me ayuda justo en lo que necesito. Este año yo ya daba por hecho que iba a ir a la pascua, como algo rutinario, algo que toca hacer, sin pensar en lo importante, en el verdadero motivo y significado que la palabra "PASCUA" conlleva, sinceramente sí que es verdad que iba con muchos prejuicios sobre la gente y solo pensaba en estar cerrada en mi, sin pensar en los demás. Una vez empezada la pascua, borré todas mis intenciones y prejuicios y empecé a sentir...  a sentir de verdad.
 
La verdad es que por varios y diferentes motivos, yo no tenía ni fuerzas, ni ganas suficientes para vivir la pascua al 100x100, llevo mucho tiempo diciéndome que NO PUEDO, creyéndolo. Estoy en una etapa de mi vida en la que me toca pararme y mirar atrás, ver todo lo que he pasado y decidir qué es lo que quiero para mi futuro, que es lo que me va a hacer feliz, porque eso es lo que quiero, ser feliz. En la pascua me di cuenta de que no estoy sola, que hay mucha gente que piensa en mí y también se interesa en lo que me pase, otras sobre las que tenia esos prejuicios me ven como un referente y un ejemplo a seguir, eso me hace ver que todo lo que he pasado y lo que me ha costado conseguir haber llegado hasta aquí, ha merecido la pena, también me han demostrado por pequeños detalles tan simples como dar una tirita, que hay heridas que se pueden cerrar en un momento, en estos días he estado con personas que han compartido conmigo momentos que me han hecho pensar, que me han ayudado a por su voz a escuchar a Jesús y el mensaje que Dios me ha dado, que ha sido: "Cree en ti".



Tengo la suerte de que una de las grandes cosas que estas experiencias me han regalado, me acompaña desde la distancia y desde hace casi un año camina junto a mi y doy las gracias por ello. Tengo a gente que merece la pena en mi vida, ahora voy a hacer que valga la pena vivirla conmigo, pensando lo que de verdad quiero, que es ser feliz. Gracias a todos.

Testimonio Pascua '15
Belén Hernández (San Javier, Murcia)

jueves, 9 de abril de 2015

En mi debilidad, me haces fuerte

No sé muy bien por dónde empezar, contar una historia de amor es más serio que contar solo un cuento. Llegué a Navarra con ganas de ver a personas con las que he compartido los momentos más especiales que he tenido en mi vida, sin saber que todas las dudas sobre mi fe se iban a resolver. Esta Pascua Dios me ha hecho fuerte cuando mi debilidad lo cubría todo y no me dejaba ver ni mis propias cegueras. He tenido la oportunidad de ver, sentir y abrazar a Dios y lo he hecho en esta Pascua, la primera y estoy segura de que no la última. Tanto desee que llegara y al final lo encontré, encontré la felicidad absoluta en Él, que me esperaba con los brazos abiertos. 

Puente la Reina es especial, todo lo que pasa allí tiene un significado, es una palabra que Dios te susurra al oído. La última noche nos dieron una pulsera que teníamos que hacer con cuentas, a mi se me perdieron varias. Ahora, con Dios a mi lado, sé que tengo que seguir buscando, desde lo profundo, moverme con Él y así, caer en la cuenta de su amor. 

Testimonio Pascua '15
Marta Cuevas (Madrid)

miércoles, 8 de abril de 2015

Ni cansa ni se cansa

Dicen que los comienzos son difíciles, que empezar siempre cuesta, pero a veces lo complicado es seguir. Después de los saltos al vacío, los muros destruidos y los miedos vencidos de la Pascua pasada, habían quedado dentro de mí preguntas esperando ser contestadas por Dios. Llegué el miércoles con unas expectativas que me nublaban la vista, y al ver que no se cumplían, mi esperanza, mi fe, mi confianza y falta de sed, mi calma, mi alma, ese fuego interno que sentía tan adentro, se iban apagando y se alejaban en un mar de oscuridad. Pero entonces, llegó el Viernes Santo, un día de dolor, un día de silencio, solemne, un día que al final, fue todo lo contrario. 

Creía que no merecía estar allí, que no estaba viviendo con la intensidad que tuve el año anterior, que estaba defraudando a Dios y a la gente que estaba allí conmigo, hasta que me dijeron “eres más fuerte de los que piensas”, y todo cambió, me habló a través de la gente con la que estaba viviendo la Pascua, porque no hay cicatrices incurables. Sentí la mano de Dios sosteniendo la mía, su sonrisa cálida mientras ponía todas mis cargas en su cruz, entonces supe que tenía que actuar, que no podía seguir esperando a creer merecerlo. ÉL había abierto una ventana, había dicho “déjame entrar” y cuando lo hace, llena y vacía, saca todas tus cargas y te inunda de felicidad. Ahora no podemos seguir como si nada, debemos proclamar que venció el amor, que un alma que anda con ÉL no cansa ni se cansa. 

Estos cinco intensos días han acabado, pero no se pueden quedar ahí, hay que seguir caminando, avanzar, que esto no caiga en el olvido ni se quede en un recuerdo, porque Dios, mi Dios y el de todos nosotros, el que ha dado la vida por el hombre, el que ha entregado todo, hasta la última gota de sangre de su costado, ese Dios, suena dentro de mí. Hemos vuelto a nacer, empezamos de nuevo el camino, y ahora, somos testigos de su resurrección. Algo tan grande no puede pasar desapercibido, todos lo tienen que saber, decidles que vengan a la fuente de la vida, que Jesucristo está vivo, QUE EXISTE DIOS. Después de todo, de empezar a oscuras, sólo puedo gritar, Tú me salvas, con ese amor sincero, ese amor sin fronteras. Es nuestro turno, adelante. 

Testimonio Pascua '15
Mercedes López
San Javier (Murcia)