CUARESMA 2016

lunes, 8 de febrero de 2016

Jornada de Oración y Reflexión contra la trata de personas


lunes, 1 de febrero de 2016

Convivencia en el mar menor

En esta convivencia celebrada el pasado día 26 de Enero con los alumnos de 2º de ESO del colegio San Javier, Murcia, hemos dado un paso adelante en el tema de las relaciones humanas a las que con más profundidad se están abriendo los alumnos a esta edad. Hemos trabajado la cuestión de la Amistad, de ahí el lema escogido.

En este curso, en concreto, hemos comenzado con la cuestión del propio reconocimiento de su personalidad, con sus cualidades y retos, que les lleve a la aceptación y valoración, no resignada, de su propia realidad. Para ello, en esta convivencia:
  1. Trabajamos la amistad desde su raíz, como experiencia de        apertura a los demás y reconocimientode valor de los otros. 
  2. Hemos ofrecido pautas para tener auténticas vivencias de amistad, frente al mundo de apariencia y superficialidad que nos rodea. 
  3. Ayudamos a descubrir a Jesucristo como modelo para el encuentro con los otros, y aquel que camina a nuestro lado cada día en nuestra vida.
El bloque  de  actividades que  desarrollan estas  cuestiones ha situado  a  los  alumnos  ante  la  posibilidad y necesidad  de abrirse a los demás, como opción que permite superar el individualismo y que nos lleva al descubrimiento de la amistad verdadera. La idea central que se quiere resaltar en esta convivencia es que la amistad no es sólo una necesidad vital, sino una opción que nos ayuda a desarrollarnos como personas, ya que desde ella vamos viviendo algunos valores fundamentales que nos hacen crecer en humanidad.
Una jornada aprovechada y valorada positivamente por los profesores asistentes y por los alumnos.

domingo, 31 de enero de 2016

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, comenzó Jesús a decir en la sinagoga: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír.»
Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de sus labios. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?»
Y Jesús les dijo: «Sin duda me recitaréis aquel refrán: "Médico, cúrate a ti mismo"; haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún.»
Y añadió: «Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio.»
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

Continuamos con el texto de Lucas del domingo pasado, en el cual presenta su programa y el “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. Parece que en un primer momento, todos están de acuerdo en eso de la liberación de los pobres, el Año de Gracia y el anuncio de la Buena Noticia, pero en seguida llegan los desacuerdos: “¿No es éste el hijo de José?”, el hijo del carpintero. “Y Jesús les dijo: Sin duda me recitaréis aquel refrán: Medico cúrate a ti mismo: haz también aquí en tu tierra lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm”. Esperaban un Mesías todopoderoso y milagrero.

Jesús no piensa como ellos, les pone dos ejemplos de extranjeros, la viuda de Sarepta en el territorio de Sidón y  Naamán el sirio, y les recuerda que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Se pusieron furiosos y le llevaron hasta en barranco a las afueras del pueblo, con intención de despeñarlo. La visión de Jesús, universal, amplia, que pide la liberación de los oprimidos, restaurar el Año de Gracia, le llevará a la muerte y este es el primer intento. Ayer como hoy, el camino del amor, de la justicia, en definitiva el camino de la fe, le cuesta abrirse paso: “se abrió paso entre ellos”, en nuestro pensamiento y en nuestros actos.

La historia avanza y los grandes valores del Evangelio: la paz, la justicia, la libertad, el amor…, surgen también fuera de la Iglesia con una intensidad importante, y es que no son patrimonio de nadie. Al fin y al cabo, todo hombre es cuerpo espiritual y espíritu encarnado y aunque no sea consciente, está “religado”, busca la trascendencia por algún camino. Por eso, las menciones a los extranjeros que aparecen en el texto, a los no creyentes, a los de fuera, en ellos también se expresa el amor y aquellos principios del programa de Jesús leídos en la sinagoga de Nazaret.

Nosotros los cristianos encontraremos como Jesús resistencia en esta empresa, nos conocen, saben nuestros pecados, nuestras contradicciones y aunque no nos despeñen, muchos pensarán: ¿qué puede aportarme este que es uno como yo? Podemos escuchar con la primera lectura de Jeremías: “Te nombré profeta de los gentiles. Ponte en pie y diles lo que te mando. No les tengas miedo. Lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para liberarte”. Debemos aceptar todos los riesgos e incoherencias que hay en nosotros, pero sabiendo que nos ha escogido y en ocasiones a pesar de todo, no tenemos más remedio que proclamar la Buena Noticia del Evangelio a los pobres y necesitados.

sábado, 30 de enero de 2016

Jornada escolar por la paz: EL MUNDO QUE SOÑÉ


viernes, 29 de enero de 2016

¡Deseamos la paz!

Con motivo del día escolar de la Paz y la No Violencia los alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Venta de Baños realizaron un gesto por la paz.

En esta ocasión los alumnos de ESO se desplazaron hasta la sección de Infantil y Primaria para compartir allí la lectura del manifiesto y visualizar la unión de todos en defensa de una escuela de paz.

El acto por la paz concluyó con la suelta de globos como símbolo de los deseos de paz, y con los bailes preparados por todos los alumnos.

miércoles, 27 de enero de 2016

¡Que vuele la paz!

Los pasados días 26 y 27 de enero tuvimos la celebración de la jornada escolar de la paz con los alumnos del Colegio Fray Luis de León, Madrid, en el patio. Previamente trabajamos en clase diferentes actividades y tutorías enfocadas a construir un clima de paz entre nosotros. Como actividad conjunta decoramos el arcoiris de la entrada con hojas, estrellas, palomas, espigas, corazones y nubes. Ya en el patio cantamos las canciones de la paz, leímos manifiestos, recitamos poesías, rezamos y como colofón para tratar de llevar la paz a todos los rincones del mundo soltamos las palomas de la paz. Un rato alegre, festivo y agradable que esperemos nos ayude a conseguir nuestro objetivo.


martes, 19 de enero de 2016

Tu mano por la paz


domingo, 17 de enero de 2016

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.
Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: «No les queda vino.»
Jesús le contestó: «Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora.»
Su madre dijo a los sirvientes: «Haced lo que él diga.»
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.
Jesús les dijo: «Llenad las tinajas de agua.» Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les mandó: «Sacad ahora y llevádselo al mayordomo.»
Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo: «Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora.»
Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

No necesitamos mucha imaginación, para conectar la boda de Caná, con Jesús, que viene a desposarse con su novia, la humanidad, el pueblo de Dios, que busca el Reino, montones de veces representado por una comida. Banquete, que es eucaristía, en la que se toma el vino de la sangre derramada y en el que están presentes: la comunidad, los discípulos y María. La boda es fiesta, cosa que no siempre tenemos presente los cristianos, que a veces miramos un poco de reojo, lo que es diversión, placer y alegría. Todos están invitados, pero a la hora de brindar: “Faltó el vino”.

Es María la que se da cuenta y se adelanta a buscar una solución: “La madre de Jesús le dijo: No les queda vino. Jesús le contestó: Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora”. La respuesta de Jesús podemos interpretarla de diversas maneras, no la llama madre sino “mujer” y continúa con un: “Déjame, todavía no ha llegado mi hora”, que no es muy alentador. Pero eso no desanima a María que aconseja a los sirvientes ponerse a disposición de Jesús: “Haced lo que él diga”. Es la creyente que es capaz de percibir las cosas y las situaciones, más allá de lo inmediato y sobre todo es la que lleva a Jesús.

El agua debe ser convertida en vino, no se puede aguar la fiesta. Los sirvientes llenan hasta arriba de agua seis tinajas de cien litros, los invitados deben ser numerosos y aquellos novios están a punto de hacer el ridículo. La gente siguió bebiendo y disfrutando, sin darse cuenta del signo. El mayordomo se percata al probarlo, de que este vino del final es bueno y se lo comenta al novio, en caso de apuro igual se le hubiera ocurrido echar agua al vino. Seguimos con el simbolismo, es preciso ponerse al servicio de Jesús, el cuenta con nosotros para hacer sus signos, no debemos aguar la vida, ni aguar el Evangelio. El amor de Dios quiere nuestro bien y el de este matrimonio, pero no olvidemos que necesita de nuestra acción, de nuestra vida, de nuestra disponibilidad: “Y las llenaron hasta arriba”.

Intencionadamente el relato termina con estas palabras: “Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él”. Jesús da la primera señal del amor de Dios, un amor tierno y delicado como el de los novios, (que nos recuerda también la primera lectura: “Te llamarán Mi favorita, Desposada…), que sabe estar en los momentos delicados, que es sensible a cuanto afecta a nuestra vida y a nuestra felicidad. Este primer signo viene a decirnos que Jesús establece un nuevo estado de vida: un matrimonio en que el novio y la novia, Dios y su pueblo, se unen en la felicidad que da el amor.

sábado, 16 de enero de 2016

Cuento: Las dos semillas

Dos semillas estaban juntas lado a lado en la fértil tierra de la primavera. La primera semilla dijo:
- ¡Quiero crecer! Quiero impulsar a mis raíces fondo dentro de la tierra que está bajo de mí, y expulsar mis brotes a través de la corteza de la tierra que está sobre mí. Quiero desplegar mis tiernos brotes como banderas que anuncian la llegada de la primavera. Quiero sentir el calor del sol sobre mi rostro y la bendición del rocío matinal sobre mis pétalos.
Y creció.
La segunda semilla dijo:
- Tengo miedo. Sí impulso mis raíces dentro de la tierra que está debajo de mí, no sé lo qué encontraré en la oscuridad. Sí me abro paso por la corteza dura que está sobre mí, puedo hacer daño delicados rebrotes. Y ¿si al dejar que mis brotes se abren, un caracol intenta comérselos? Y si abro mis capullos, un niño pequeño podría arrancarme de la tierra. No, será mejor que espere hasta que no haya peligro.
Y esperó.
Una gallina de corral que buscaba comer afanosamente entre la tierra de comienzos de primavera encontró a la semilla en espera y rápidamente se la comió.