martes, 17 de enero de 2017

Refugio


"en el mundo que imagino... NADIE DEBERÍA BUSCAR MÁS REFUGIO QUE EL DE UN ABRAZO" Más de 65 millones de refugiados en el mundo, de los cuales, 33 millones - algo más de la mitad- son niños y menores de edad.
en el camino hacia una tierra prometida, son casi 100 mil menores los que han perdido a sus familias y se han quedado huérfanos, solos.
 



domingo, 15 de enero de 2017

Con el corazón en el Domingo

"En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».
Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.
Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.
Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

Aunque nuestra tradición popular dice: “que hasta San Antón, Pascuas son”, hemos comenzado el tiempo ordinario. Es verdad que el Evangelio de este domingo, forma parte de nuestras reflexiones del tiempo de Navidad, pero vamos a intentar situarlo en el nuevo contexto litúrgico. Dicen los entendidos, que cuando Juan escribió este evangelio, quedaban grupos de seguidores del Bautista que le consideraban el Mesías y por eso, pone en boca de Juan el Bautista, la primera profesión de fe: “Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios”. Jesús es más que el Bautista.

Especialistas aparte, lo que parece importar al evangelista, es situar a Jesús a partir de los antiguos textos proféticos y de los acontecimientos que están ocurriendo en el presente, en la realidad por la que atraviesa la comunidad cristiana en la situación actual. Por eso, los títulos que se le atribuyen: “Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, “el que existía antes que yo”, “éste es el Hijo de Dios”. La pregunta en definitiva, no es tanto: ¿quién es Jesús?, sino ¿qué significa Jesús para nosotros?, de eso dependerá el titulo que le demos.

Una de las tareas más difíciles del cristianismo hoy, es presentar quién es Jesús para nosotros, sin caer en las fórmulas tantas veces usadas, que en ocasiones son tan poco comprensibles. Se trata, como hace el evangelista, de recoger la historia y la fe de los primeros cristianos y lo que aportaron, y de actualizar esa experiencia. No podemos atarnos a las expresiones, éstas no son fijas e inamovibles, lo importante es trasmitir con un lenguaje actual y de sentido, lo que es sustancial en el encontrase con Jesús. Resumir eso en una palabra, como hace San Pablo en la segunda lectura: “es el Señor”, ayuda, en estos tiempos de “tuit”, y frases cortas.

Desde nuestro bautismo en Espíritu, demos testimonio como Juan el Bautista del Hijo de Dios, buscando la paz con nosotros mismos y entre los pueblos, colaborando con la caridad, la solidaridad y la justicia. Desde la amistad, la alegría, el afecto, el amor, propongamos la libertad, la responsabilidad, saludando a todos como hace San Pablo a los Corintios: “La gracia y la paz de parte de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo, sea con vosotros”. Quizás entonces, como en aquel tiempo, cuando alguien venga hacia nosotros, pueda exclamar: ¡he aquí un seguidor del Cordero! No olvidemos que dibujar un Cordero, era uno de los símbolos que identificaban a los primeros cristianos.

miércoles, 11 de enero de 2017

Monsterbox

Monsterbox es un corto de animación creado como proyecto de fin de estudios gráfico por ordenador en 3D de la Escuela de Arte y Diseño Bellecour. En el cortometraje vemos la amistad que surge entre un anciano y una niña con unos amiguitos tan traviesos como ella. La amistad como las plantas hay que cultivarla, hay que poner algo de tu parte para que florezca.


domingo, 8 de enero de 2017

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, fue Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan intentaba disuadirlo, diciéndole: «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?»
Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere.» Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. y vino una voz del cielo que decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto.»

La liturgia, nos invita una vez más a recordar nuestro bautismo. La verdad, que es el primer sacramento y por el cual accedemos a la Iglesia, pero quizás, sea del que somos menos conscientes y no sólo porque lo recibimos de niños. El bautismo de Jesús no es una anécdota más en su vida, en este momento está presente toda la Santísima Trinidad: el Padre que habla desde el cielo, el Espíritu Santo en forma de paloma, que se posa sobre el “predilecto”. Está claro, que es el elegido para una misión específica, y nosotros: ¿no debemos pensar que nuestro bautismo es un proceso que nos compromete a seguir al Hijo?

 A partir del bautismo, de esta presentación en público, comienza Jesús sus obras y palabras, del mismo modo, nosotros al ser bautizados, somos elegidos para ser miembros de su pueblo y mensajeros del Evangelio. Bautizarse es recibir la fuerza del Espíritu, como dice Pedro en la segunda lectura de los Hechos de los Apóstoles: “Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios por la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con él”. Esa fuerza nos llevará a cumplir la primera lectura de Isaías: “Yo, el Señor, te he llamado con justicia. Para que abras los ojos a los ciegos, saques a los cautivos de la prisión y de la misma mazmorra a los que habitan en las tinieblas”.

Estar bautizado exige asumir una misión y una identidad, ésta no se puede adquirir cuando se es niño, por eso necesita un acompañamiento, durante las diversas etapas de la vida.

viernes, 6 de enero de 2017

Descubrir la verdadera estrella

Son muchos los que discuten si hubo o no estrella que condujera a los Magos a Belén, y más bien se inclinan a pensar que es un género literario para atraer la atención sobre lo que realmente sucedió, que unos personajes extranjeros, venidos de muy lejos, y guiados, según ellos, por una luz, se presentaron en Belén para adorar al Hijo de Maria, a quien reconocieron como Mesías, Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo, el Salvador, y le ofrecieron oro, incienso y mirra.
 
Independientemente del trasfondo histórico y del contenido revelador del pasaje evangélico, es evidente que aquello que para algunos era un fenómeno astronómico, para otros fue manifestación de la noticia más esperada, el nacimiento del Mesías.

Cada día nos encontramos en las mismas circunstancias que los Reyes Magos, porque cada día acontecen signos, señales, estrellas, luces que para unos son casualidad, fenomenología antropológica o cósmica, pero a otros les conceden ver en cada realidad una noticia trascendente, y viven en medio de los mismos acontecimientos que los demás, pero con la certeza de saberse acompañados por la presencia invisible del que ha prometido estar y venir con nosotros hasta el fin del mundo.

En general, nos conducimos excesivamente por los datos comprobables, por la objetividad de los hechos, y olvidamos que detrás de cada suceso, y sobre todo de cada persona, hay una presencia sagrada, un significado trascendente, una posibilidad iluminadora. Y no solo en aquellas cosas que brillan, o que son luminosas; para quienes se atreven a interpretar los signos desde la fe, también en la realidad más dura, en aquello que más nos cuesta asumir se esconde una providencia.

Hoy podemos pedir a los Santos Reyes que nos den la capacidad de buscar, la sagacidad de descubrir la luz en lo más oscuro, al igual que se ven las estrellas en la noche, de percibir la discreta presencia de Dios en todo, la mano tendida de Quien no tuvo a menos hacerse como nosotros, del Espíritu Santo en lo más profundo del ser y obedecer a la señal.

martes, 3 de enero de 2017

"Rogue One": Infundir coraje e ilusión en los niños

La acción se desarrolla a lo largo de un día, en el que vemos cómo la niña lleva puesta su máscara blanca en su trayecto al cole, en el desayuno, montando su bicicleta… ¡hasta cepillándose los dientes! Todos la miran con displicencia, pero su hermano mayor está siempre a su lado, y mantiene ante los demás una sorprendente actitud de lealtad y apoyo.
Al día siguiente se plantan de nuevo en la escuela. Pero esta vez, cuando entra en el aula, todos llevan una máscara blanca de Darth Vader. Al ver su solidaridad, ella se quita la máscara... y el final nos sorprende, a la vez que nos arranca una lágrima.


domingo, 1 de enero de 2017

Con el corazón en el domingo

En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo hacia Belén y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Al verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño.
Todos los que lo oían se admiraban de lo que les habían dicho los pastores. María, por su parte, conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
Y se volvieron los pastores dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.
Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

En esta ocasión, el primer día del año coincide con el domingo. Tenemos por delante un montón de fechas para disfrutar, pero esta primera no parece la adecuada para grandes reflexiones, a lo más el concierto de Año Nuevo y los saltos de esquí. Sin embargo, la liturgia recuerda a María como la Madre de Dios y es la Jornada de la Paz.

"En aquel tiempo los pastores fueron corriendo a Belén”, porque creyeron de verdad el anuncio del ángel, porque se sabían amados, se sentían amados  por el Señor. E iban en busca de ese amor. El ángel les había anunciado que en la ciudad de David, en Belén, había nacido el Salvador y que iban a encontrar la señal: un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Fueron a toda prisa. La señal que les habían dado era extraña: unos pañales y un pesebre. Si era el Mesías cómo iba a venir así. Lo esperaban entre el resplandor de los rayos y viene entre pañales. Era extraño, pero estaban muy alegres y la alegría les ponía alas en los pies. Se acercaron a la cueva con sus pobres regalos “y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre”. No entendían, pero se sentían felices. Como creyeron merecieron ver la realidad del Nacimiento del Señor y saber las cosas que les contarían la Virgen y san José.



“Al verlo, contaron lo que les habían dicho de aquel niño”. Almas sencillas, los pastores, cuentan minuciosamente la visión que habían tenido aquella misma noche. Los pastores se dieron cuenta de que aquella alegría era para todos. Intuían misteriosamente que habían sido elegidos más para contarlo a todas las gentes que para verlo. Con alegría y entusiasmo contaban su experiencia de Belén para llevar a muchos a la cueva del Nacimiento. Y “todos los que lo oían se admiraban de lo que decían los pastores”. Así fueron éstos los primeros propagadores de la buena noticia. Los que creyeron, aguardaron en el silencio la salvación que vendría por el Mesías recién nacido.

“Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón”. San Lucas presenta a María como observadora, reflexiva, inteligente y de profunda vida interior. María participa en silencio, meditando en su corazón, como quien amontona un tesoro,  sobre el misterio de su Hijo, que de modo completamente singular es don de Dios para los humildes y los pobres de espíritu.

Iniciamos un nuevo año. ¿Qué nos deparará? No lo sabemos; pero la actitud de espera, de escucha y de profunda fe de María, nos puede ayudar para que este sea un año nuevo no sólo en el calendario, sino también, nuevo como experiencia de fe. Con el deseo sincero de que sea muy feliz.

sábado, 31 de diciembre de 2016

¡GRACIAS Y FELIZ AÑO NUEVO DEHONIANOS!


miércoles, 28 de diciembre de 2016

Cine: Polar Express

Polar Express puede parecer una película para niños, pero tiene demasiados guiños para los adultos, o niños adultos, para aquellos que se fijan en cada detalle para construir una conclusión o un momento.

Ésta película nos habla de cómo los niños crecen y dejan de creer en Santa Claus o Papá Noel, así como de todas las tradiciones navideñas. Más allá de éste hecho, nos vemos subidos en un tren que nos lleva al Polo Norte y que durante su viaje no deja de tener frases auténticas y momentos especiales que nos hacen ahondar en un sentido profundo de éstos días, más allá de lo social. 

El detalle final de la película del cascabel es maravilloso y es que, los niños creen, son inocentes, esponjas al mundo, siempre mantienen la ilusión y la fe por lo que realmente sueñan y desean; los adultos, nos perdemos entre veracidades y entre razonamientos y olvidamos muchas veces el sentido de las cosas, olvidamos creer, soñar en grande, olvidamos todo...

La historia, muy navideña y el fondo que tiene, nos habla sobre la FE y el poder de la imaginación para mantener la FE en lo que uno verdaderamente cree.