Del
28 de diciembre de 2015 al 1 de enero de 2016 tuvo lugar en Valencia y
alrededores el 38º Encuentro Europeo de Jóvenes de Taizé, organizado por
la comunidad de Taizé y en el que se congregaron alrededor de 15000
jóvenes de todos los rincones del Europa y otras partes del mundo en una
etapa más de la "peregrinación de confianza a través de la tierra",
iniciada por el H. Roger a finales de los años 70.
El Equipo de Acogida de Taizé en la parroquia San Francisco Javier preparó, durante
varios meses, la acogida de peregrinos en la iglesia: reuniones con
hermanos de Taizé y otros equipos de preparación local, búsqueda de
familias de acogida, preparación de todo lo necesario para poder
desarrollar las oraciones parroquiales, etc... Una labor realizada con
gran dedicación, desde el amor y el cariño, que dio frutos abundantes:
más de 75 jóvenes españoles, polacos, lituanos, alemanes, croatas,
franceses y ucranianos fueron acogidos en familias de la parroquia,
disfrutaron de experiencias inolvidables y avanzaron juntos a través de
los caminos de la confianza: la confianza entre las personas, entre los
cristianos de diferentes tradiciones, la confianza en Dios...,
profundizando en aspectos tales como la oración, la profundización de la
fe y el compromiso social.
El
Equipo de Acogida de Taizé de la parroquia San Francisco Javier de
Valencia desea agradecer a la comunidad SCJ de Valencia, especialmente
al P. Carmelo (párroco) y al P. Ajit, su implicación en el desarrollo
del encuentro; a las familias de la parroquia que acogieron por abrir
las puertas de sus casas y su corazón a los jóvenes europeos; a todas
aquellas personas que han colaborado en la preparación de oraciones,
grupos de reflexión y demás actividades realizadas; a Raphaël,
voluntario permanente de Taizé encargado del Arciprestazgo 5, por todo
su trabajo y dedicación; a todos los jóvenes europeos que asistieron por
compartir su experiencia de fe y, finalmente, a los hermanos de Taizé
por ser motor de esta "peregrinación de confianza a través de la
Tierra".
«De vuelta a casa, todos nosotros quisiéramos ser testigos de paz a nuestro alrededor. Recordémoslo: cada una de nuestras vidas puede convertirse en una pequeña luz de paz que brilla en las tinieblas, incluso si la llama parece a veces vacilante.» (Hermano Alois, prior de la comunidad de Taizé, en la oración del jueves 31 diciembre de 2015 en Valencia)
«De vuelta a casa, todos nosotros quisiéramos ser testigos de paz a nuestro alrededor. Recordémoslo: cada una de nuestras vidas puede convertirse en una pequeña luz de paz que brilla en las tinieblas, incluso si la llama parece a veces vacilante.» (Hermano Alois, prior de la comunidad de Taizé, en la oración del jueves 31 diciembre de 2015 en Valencia)
Manu Rodríguez