Testimonio Encuentro en Bruselas

JESÚS, MI GOZO, MI ESPERANZA, MI VIDA

Es una experiencia que hay que vivir... esos momentos donde estamos más de 10.000 personas cantando los mensajes tan bonitos de las oraciones, yo creo que a nadie deja indiferente, el recogimiento en el pabellón del SILENCIO, el comtemplar los diferentes iconos, la adoración de la CRUZ...
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Hay tantos momentos particulares, que es un torbellino de emociones lo que se vive, francamente que tantos jovenes dejen a sus familias en estas fechas y se dispongan a compartir con gente extraña unos días, me demuestra la gran familia que somos, que aunque no nos entandamos por el idioma, tenemos otro lenguaje común: FRATERNIDAD, y nos lo han demostrado continuamente estos días.

Cuando llegabamos helados de frio al punto de acogida, nos recibian con una hermosa sonrisa y nos daban un té caliente, y no podiamos casi entendernos porque hablaban en inglés, pero con la sonrisa nos decian todo, también en los momentos de colaborar en las tareas, nos toco hacerlo con los polacos, os podéis imaginar, todo por gestos, pero en los momentos que compartiamos las meditaciones con ellos, siempre aparecia alguien para traducirnos y todo se volvía realmente increíble.

Tuvimos la gran suerte de que la familia que nos acogia entendia español y nos facilito la estancia, la verdad es que fueron muy amables y nos dieron unas cuantas lecciones de sencillez y austeridad.

En nochevieja tuvimos una fiesta especial por parte del pueblo, había todo tipo de canapes, postres, etc, y despues de servirnos, todo lo que sobro lo llevaron al metro, para darselo a los indigentes. Eso me parecio un gesto muy bonito, dejando la fiesta, compartir con los más necesitados, yo por lo menos no estoy acostumbrada a ver estos gestos.
El día uno de enero, cada miembro de la familia colaboro en guisar un plato y de sobremesa no se nos ocurrió otra cosa que ¡jugar a las cartas! nos enseñaron un juego, y echamos unas cuantas partidas, todos juntos, sin tv, ni moviles...

Bueno, me estoy liando de mala manera, pero he disfrutado tanto, por último os dire la primera oración que hicimos: Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, corren sin cansarse y marchan sin fatigarse.(Isaías 40,31), esto ya te da un animo, que no paras...
Otra fue: Jesucristo, humildes pastores te encontraron en un establo. Ven a nosotros, para que podamos avanzar hacia la luz de tu presencia, escondida en nosotros.

Y que nuestro corazón te diga: Jesús, mi gozo, mi esperanza, mi vida.

Y termino con una de las frases de reflexión de la carta de Kenia que hemos tratado estos días, la dice el hermano Alois: "Lo poco que podamos, debemos hacerlo". Espero que no se nos olvide.

Muchos besos y un abrazo muy fuerte

______________________________Ascen Bañares, laica dehoniana, Puente la Reina